Cuano esta cosa de la empatía se vuelve un superpoder.

Es increíble como una cosa que parece tan propia de los seres humanos termina siendo algo raro, inalcanzable y ajeno.

Me parece que hemos perdido mucho y que lo ganado no remplaza nada de lo absolutamente necesario en la vida diaria. Cuando uno pierde la habilidad de ver con otros ojos, sentir con otras manos y entender otros pensamientos termina en dos cosas: un ombliguismo de tamaño colectivo a la plata o se transforma en un robot.

 

Domingo con sonido francés y resoluciones que no le importan a nadie más que a mi

De vez en cuado se me sale la curiosidad del cuerpo y se va lentamente a otras culturas  a disfrutar de cosas que espero entender. Hoy tocó la hermosa cultura Francesa.

No es la primera vez que caigo allí. Jacques Brel es un amor interminable y hace relativamente poco Serge Gainsbourg clavó una banderita con su nombre en mi alma. Seamos honestos, cualquier cultura que escriba cosas como:

“a menudo hemos visto saltar en fuego de un antiguo volcán que pensábamos demasiado viejo. Parece ser que hayan tierras abrasadas dando más trigo que un mejor abril y cuando llega la tarde para que un cielo brillé; el rojo y el negro ¿no se abrazan? “

es una cultura que vale la pena comprender y admirar.

Hay algo tan profundo y tan hermoso en lo francés, a pesar del hecho de que te hace sentir emocionalmente inmaduro, que es imposible de negar como cuando una empieza a sentir ese sentimiento incomodante de la proximidad de un rayito de luz en el amor. Por que al fin y al cabo, creo genuina mente que nadie debe saber tanto de amor crudo como los artistas franceses. En cambio, los latinos tenemos un master en sufrimiento y más de un doctorado en expresión corporal y espiritual.

Todo esto vino al deseo que me nace de conocerme un poco más y celebrar todo lo que me gusta o interesa, de apreciar el aquí y ahora y encontrar algún consuelo a la depresión crónica con la que fui más de una vez diagnosticada. Pero eso es para otra entrada, porque me quedan 250 palabras y eso llevaría muchas, muchas más.